Uno de los aspectos más interesantes para el aprendizaje es el desarrollo y los procesos cognitivos que los alumnos realizan para profundizar en la información, integrarla, relacionarla, aprenderla…etc. Para lograrlo nos deberemos centrar en la Taxonomía de Bloom y en el cono de aprendizaje de Dale.
En esta ocasión trataremos sobre la Taxonomía de Bloom y sus 6 niveles para alcanzar el aprendizaje superior.
¿Qué es la Taxonomía de Bloom?
Esta metodología, creada en 1956 por Bloom, revisada por sus discípulos, Anderson y Krarhcohl en el 2000, y actualizada para el siglo XXI por Eduteka en 2017 se representa por una pirámide ya que conforme realizamos una serie de actividades, vamos profundizando y consiguiendo un procesamiento cognitivo superior en la base del anterior.
Estos procesos cognitivos son: recordar, comprender, aplicar, analizar evaluar y crear. Cada una de estas categorías, como se observa, corresponde a un verbo, lo cual ayuda a definir los objetivos y actividades de aprendizaje.
Si queremos ir escalando, deberemos dar mayor protagonismo al alumno, haciéndole partícipe y activo. Es habitual empezar por niveles inferiores para ir progresando hasta alcanzar el máximo nivel. Cuando se consigue generar un artefacto final, es decir, se crea o diseña algo, se ha profundizado en niveles anteriores y se la logrado alcanzar mayor desarrollo competencial.
En esta infografía que hemos diseñado se pueden observar los 6 niveles, así como algunos ejemplos de actividades por nivel y los verbos de las tareas asociadas que nos ayudarán a identificarlas.
Es muy importante relacionar el objetivo con su nivel en base al verbo. Esto nos ayudará a poder evaluar mejor cada proceso. Es cuestión de práctica, cuanto más utilices los verbos en tus programaciones, más fácil podrás identificar los niveles alcanzados.
