Seguramente ya habrás oído hablar en alguna ocasión del término Elevator Pitch. Consiste en la presentación de un proyecto o idea ante posibles clientes o inversores de forma atractiva, concisa, utilizando un espacio reducido de tiempo (máximo 1 minuto), el equivalente en lo que tarda en subir un ascensor (de ahí el nombre). ¿Podría ser útil en educación?
Este es un recurso muy útil para practicar diferentes habilidades, a la vez que buscamos convencer a alguien para que nos ayuden en nuestro propósito.
Así, en educación, se podrían desarrollar diferentes competencias y aspectos como:
- La comunicación verbal: con aspectos como la fluidez en la comunicación, la vocalización y la claridad y síntesis del mensaje.
- La comunicación no verbal: la información que aportan nuestros gestos, mirada y la importancia de la posición de nuestro cuerpo y dirección en función de lo que queramos transmitir. En estas situaciones, y en general en nuestra vida, queremos transmitir seguridad e interés en la otra persona, por lo que se recomienda una postura erguida pero cómoda, a la vez que los pies, los hombros y la mirada en dirección a nuestro interlocutor.
- Creatividad: para que tu mensaje consiga ser atractivo hay que llamar la atención de la otra persona con ideas y forma de explicarse original e innovadora. Además, el hecho de desarrollar una idea para poder presentarle, trabaja también esta habilidad.
- Inteligencia emocional: para preparar el discurso es importante por un lado controlar los nervios y pensamientos que puedan sabotear tu discurso, como el de pensar que no es suficientemente bueno, así como buscar las emociones que puedan despertar la curiosidad y atraer al posible inversor
- Conocimientos técnicos: con esta actividad pueden poner en práctica lo aprendido en una asignatura. Por ejemplo, en ciencias naturales, al hablar de un proyecto en el que incluye reciclaje.
¿Cómo prepararlo un Elevator Pitch?
Para poder explicar cómo prepararlo es importante entenderlo como si fueras un alumno y hacerlo. Los pasos que recomendamos en su elaboración son los siguientes:
- Identifica el problema y el público objetivo: Define quién va a ser tu público objetivo y cuál es el problema que has detectado. Dale sentido a lo que vas a hacer, utilizando siempre fuentes fiables.
- Desarrolla la solución: Ofrece una solución al problema detectado, de forma clara y sencilla.
- Responde a las preguntas más importantes: No olvides responder de forma breve a las preguntas más importantes como cuál es el servicio, mercado y negocio así como los beneficios, etre otros.
- Crea el mensaje con una propuesta de valor: Redacta el mensaje, identificando de forma clara la propuesta de valor de tu mensaje. Comienza siempre con una pregunta llamativa que capte la atención de la otra persona, deja claro lo que necesitas y lo que ellos conseguirán ayudándote, y asegúrate de tener el contacto de la otra persona para poder dar lo detalles y resolver dudas en una próxima reunión.
- Ensaya, ensaya y ensaya: La práctica hace al maestro y cuanto más claro tengas el mensaje, más natural y tranquilo estarás cuando tengas que exponerlo, sin que se te olvide nada importante.
A continuación compartimos un ejemplo de un Elevator Pitch, realizado por nosotros en el que se comparte una idea para un proyecto y en el que hemos seguido los pasos y recomendaciones indicadas.
En este caso hemos llevado a cabo la grabación en una estación de trenes para buscar un espacio diferente al habitual ascensor utilizado donde puedan surgir oportunidades para hablar con otros empresarios o posibles inversores, ya que suelen viajar bastante y en más de una ocasión, nos ha ocurrido encontrarnos y hablar de nuestros proyectos. Mientras esperamos en el anden, en la cafetería, en la cola del baño, en nuestros asientos…Cualquier ocasión es buena si la otra persona no tiene que marcharse.
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